La gran pequeña dama del humor nació el 1º de junio de 1903 bajo el nombre de Marina Esther Traverso. Sin embargo, los argentinos la recuerdan como Niní Marshall, una fabulosa actriz dueña de un humor sencillo, tierno y disparatado. Apenas terminó el secundario, Niní se casó con el Ing. Felipe Edelman con quien tuvo a su única hija, Angeles. Años después se separó de su marido, un jugador empedernido que la dejó en la ruina. En sus memorias, Niní tituló esta etapa de su vida como “Mi catástrofe sentimental y económica”. De todas formas, esta situación no la acobardó y pronto comenzó a trabajar como crítica de espectáculos y escribió notas de chimentos que firmaba bajo el seudónimo Mitzi. Más tarde, Niní inició su carrera como actriz en la radio y logró que el país entero se detuviera para escucharla. Poco a poco comenzó a ganarse los indiscutibles motes de “La Gran Payasa del Siglo” o “La Chaplín con faldas”. Sucede que entre 1910 y 1920 Buenos Aires era un conglomerado de dialectos que se mezclaban con la forma de hablar de los habitantes de la ciudad. Los inmigrantes teñían el idioma de matices y justamente esta particularidad fue uno de los materiales creativos que adoptó Niní a la hora de interpretar diferentes personajes: Catita, Cándida y doña Pola, entre otros. En 1943 fue prohibida por el gobierno militar, acusada de “deformar el idioma”, y se exilió en México de donde regresó en 1955. Finalmente, Niní Marshall falleció el 18 de marzo de 1996, a los 92 años en la ciudad de Buenos Aires. Texto y fotos: www.SoyBuenosAires.com / Ilustraciones: Dalmiro Zantleifer |